Miguel Ancona, un artista que pinta el ayer y el hoy

Miguel Ancona, un artista que pinta el ayer y el hoy

En la quietud de su hogar –que es también taller y estudio-, en esa parte histórica del “centro de Reynosa”, rodeado de plantas, tortugas y gatos –de su inseparable “Luna”-, Miguel Ancona Reséndez hace un viaje en el tiempo y evoca su arte, que ahora percibe con una lectura distinta, no sólo por la etapa en la que fue creado, sino por lo que transmite en la situación actual que vive el ser humano por la pandemia. 

Ancona, uno de los más prolíficos artistas de la plástica tamaulipeca, es un narrador visual de los acontecimientos que forman parte de la historia de la humanidad, como esos creadores que le dieron imagen sobre el lienzo o las paredes de importantes edificios civiles o religiosos, como protagonistas de movimientos artísticos, resultado de los grandes cambios sociales.

Así, el reynosense narra en su obra episodios cruentos, de transiciones políticas, de crítica social y de reinvención artística. Miguel es un artista-artesano y en esa dualidad creativa, permanece vigente con nuevas propuestas, trazando aquí, pintando allá, dando vida a imágenes que por su atemporalidad, se convierten en eternas, al cambiar su lectura.

En el encierro obligado en el que vivimos en la actualidad, más aún siendo creador independiente, Ancona se enfrenta a la atemporalidad de su arte. Cuadros, fotografías, imágenes de instalaciones realizadas durante exposiciones como “Síntomas del Ostracismo” (1998), “09 11 01” (2002), “Ritos Rotos” (2004), “Circo Ancona. Nueva temporada” (2008), y “Pintando Ando” (2019) narran hoy una nueva realidad.

La soledad de los personajes nos hablan de un aislamiento, están prisioneros, mientras esperan fumando; cubre bocas recurrentes nos dicen tanto de la realidad que como seres humanos vivimos y el consumismo exacerbado por una psicosis colectiva. Aún viendo los signos de los tiempos, no podemos pensar en la Madre Tierra que necesita un respiro para que nosotros tengamos una evolución. ¡No se hable más! Estamos en terapia intensiva y aunque clamemos al héroe de capa roja, necesitamos al arcángel Sandalfon, protector de la tierra, para que nos salve.

Es la atemporalidad de la obra de Ancona.

Por Jorge Eduardo Sánchez Martínez

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