Pablo Ovidio Escobedo Ramírez, apostando por la industria creativa como generadora de riqueza para México

Pablo Ovidio Escobedo Ramírez, apostando por la industria creativa como generadora de riqueza para México

Emprendedor matamorense en la producción de videojuegos

Cuando el matamorense Pablo Ovidio Escobedo Ramírez, salió de la preparatoria para buscar su sueño de estudiar cine en Guadalajara, Jalisco, nunca imaginó los giros que daría su preparación profesional y la pasión que representaría para él ser de los primeros productores de videojuegos en México.

Apostarlo todo por una carrera nueva en el país, pero sobre todo por abrir brecha en una industria que se pensaba exclusiva de Japón o Estados Unidos, no fue sencillo, pero gracias a las bases y apoyo que le dieron sus padres, así como a la tenacidad que lo distingue, hoy participa en una de las industrias creativas de producción de riqueza intangible mas redituables del mundo, incluso genera mayores ingresos que la industria cinematográfica y musical.

Toda una travesía

Pablo Ovidio Escobedo inició su proceso creativo en el teatro, participando en la creación de un grupo que hoy lleva por nombre Escenario Azul, en su natal Matamoros.

“Es ahí donde me adentro en la producción de teatro, tras bambalinas atendiendo la parte técnica”, explica.

Además siendo su padre ingeniero civil activo en la construcción se apoya en Pablo Ovidio para hacer los planos y el levantamientos, lo que en un momento lo hace pensar que se inclinará por la arquitectura como profesión.

“En ese momento, estudiando la preparatoria, no pensé que esos dos mundos serían decisivos para poder desarrollarme en lo que ahora es mi pasión, la producción de videojueos”, expresó.

Fue en 2006 cuando inició en Matamoros junto con otros apasionados de este arte, un Festival de cine, al que le dio continuidad hasta el 2008, organizando este evento en sus periodos vacacionales de la universidad.

Al salir de la preparatoria y con el apoyo de sus padres decidió buscar una oportunidad para estudiar cine en la Universidad de Guadalajara (UdG) donde en dos ocasiones no alcanzó uno de los 15 cupos que se ofertan, ante la alta demanda de solicitantes.

“Al no quedar en esta carrera y con todo lo que ya traía de experiencia, me hizo sentido estudiar animación digital, por lo que me inscribí en el Centro Universitario de Arte, Animación y Multimedia”, explicó.

Hasta ese punto aún no sabía que sería la producción de videojuegos lo que terminaría siendo su pasión.

“Estando en la carrera de animación digital, compartí materias con los estudiantes de programación de video juegos y es donde me empieza a llamar la atención”, explicó.

Entonces empieza un camino difícil, siendo un autodidácta de los videos juegos y sabiendo que la universidad nunca se logró afiliar a la SEP, por lo que no obtendría un título sobre su carrera en el CUAAM, escuela que de hecho ya no existe.

“No recibí un título pero si me preparé con buenos maestros, lo que me permitió en 2009 obtener mi primer empleo en la industria, ya que se abre en Guadalajara Kaxan Games empresa con la intención de producir películas y video juegos apoyados por el gobierno de Jalisco y por autoridades a nivel federal, entramos más de 300 personas entran”, explicó.

En esta oportunidad hubo una primera etapa de capacitación con asesores internacionales que le permitió desarrollar un proyecto.

“Realizamos en 2011 el juego “tacomaster” con muy buena recepción ya que obtuvo en los MTV un premio al “Mejor videojuego móvil latinoamericano”, indicó.

Pablo Ovidio Escobedo Ramírez, agradeció a sus padres todo el apoyo que le dieron durante su carrera y consideró que una de sus primeras metas era tener independencia económica saliendo de su preparación profesional, lo que logró gracias a su conocimiento para hacer rénderes arquitectónicos en 3D, servicio que ofreció a los despachos de arquitectura de Guadalajara.

Emprendedores en producción digital

Después de esta experiencia, Pablo Ovidio decide cambiarse a otro estudio para la creación de video juegos para computadora y consola, pero por no coincidir con la filosofía del dueño se sale de este lugar.

“Fue lo que me motivó a asociarme y  emprender mi propio negocio es cuando coincido con Francisco Lara Sikorski quien fundó una agencia hace 16 años “1 simple idea” y tenía la intención de hacer un equipo dedicado al desarrollo de videojuegos, es como nos unimos”, explicó Pablo Ovidio.

Así inicia hace hace 6 años 1 Simple Game empezaron con un programador, un artista y un diseñador, así como Pablo Ovidio en calidad de asesor, para establecer una estrategia que les permitiera ir escalando de proyectos pequeños ha unos más grandes.

“Nuestra meta el primer año era facturar un dólar y publicar un video juego, y aunque ganamos un poco más nos dimos cuenta que falta comercialización ya que tuvo pocas descargas”, explicó.

Aun así con este primer proyecto que tomó 8 meses para su desarrollo, pudieron tener una carta de presentaciónpara acudir con las compañías distribuidoras, es así que llegan a su segundo juego.

“Muchotaco es el nombre del segundo video juego que desarrollamos y esta vez haciendo una alianza con una distribuidora canadiense Noodlecake Studios tuvimos 2 millones de descargas y fue catalogado entre los 25 mejores juegos del año en App Store en 2015”, compartió Pablo Ovidio.

Tras este logro que implicó 16 meses de trabajo, se vieron en la necesidad de transformar a su equipo, por lo que empezaron a crecer e involucrar a nuevos perfiles para desarrollar nuevos productos.

Sacando entonces un pequeño proyecto en Hallowen 2017 llamado “Deschool”. 

Nuevos Proyectos

Pablo Ovidio Escobedo, asegura que ya están en la etapa de pruebas, para lanzar este año un nuevo juego “ChronoLoop”, que ha tomado aproximadamente 2 años para desarrollarse y es más sofisticado, más complicado en ingeniería y en el arte.

“Ya están en la etapa de pruebas con usuarios, estamos en la etapa para inscribir a jugadores antes del lanzamiento mundial a través de Play Store y App Store en Marzo en en el Game Developers Conference GDC en San Francisco, California EU y ahí es donde vamos para buscar alianza con distribuidores”, indicó.

Este talentoso matamorense confía en que la industria creativa  puede aportar mucho a la economía del país.

“Le tengo mucha fe a la industria creativa, para mi es una motivación personal no salirme del país y desde aquí seguir desarrollando, capitalizar y generar venta de intangibles, es una manera de que México genere riqueza , sin tener que perder nada, ni productos naturales, nada simplemente aportando la creatividad”, explicó.

Pablo Ovidio destaca que una de las características que más llama su atención es que esta industria no está concentrada en un solo país, ya que los casos de éxito se han dado en diferentes partes del mundo, pero lo mismo se traduce en un reto ya que la competencia es global.

“Si abres un restaurante o negocio en un sitio, pues ahí esta tu competencia o reto, mientras que el desarrollo de video juegos es algo a nivel mundial lo cual es muy retador”, expresó.

Por Nannette Sedas del Angel

n.sedas@somostamaulipas.com

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