El Kiosco de Jaumave, un recuerdo de muchas familias.

El Kiosco de Jaumave, un recuerdo de muchas familias.

Como en un ensueño quienes vivieron aquella época evocan el recuerdo de aquel Kiosco que en alguna ocasión adornó la cresta de aquella bella plaza provincial, al centro de la Villa de Jaumave, Tamaulipas, llamada “Mariano Escobedo”, a la que inicialmente se le conoció como Plazuela o Plaza de los Arrieros, y que se ubica entre las Calles Álvaro Obregón (antes General Porfirio Díaz) y Miguel Hidalgo, junto al Callejón de Allende.

Esta plaza, construida en 1892, a instancias de don Baudelio Villanueva, entonces alcalde de la localidad, vio completo su rostro con la presencia de dicho kiosco, en donde por muchos años los matrimonios pasearon, los niños jugaron y los jóvenes aprendieron a ser novios, siempre cobijados bajo las sombras y ramas de altos y robustos árboles

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Dicho kiosco fue construido en 1927 gracias a que el entonces alcalde interino, don Hermenegildo García Reyes promovió dicha obra, para dar mayor realce al paseo, y hacer de este un importante punto de reunión tanto para actividades comerciales como de esparcimiento, ya fuera para comerciantes locales o para familias del citado municipio.

Un factor determinante en lograr la instalación y puesta en funciones de este Kiosco lo fue Rodolfo Cervantes Álvarez, entonces diputado local por el viejo y tradicional IV Distrito, a quien se le conoció por ser muy altruista y por estar siempre apoyando para lograr la prosperidad, progreso y bienestar de los pobladores de este rincón tamaulipeco, destacando entre muchos de sus beneficios, el haber apoyado económicamente para el pago de los costos de mantenimiento y conservación del reloj público, tan emblemático de Jaumave.

 

Por muchos años, el Kiosco, dentro de la Plaza “Mariano Escobedo” fue un punto de referencia obligado, tanto por lo atractivo de su diseño arquitectónico, como porque las familias iban a pasear.

en especial, los domingos acudía al mismo, tanto a pasear por la plaza como a recrearse y platicar alrededor del Kiosco, muchas familias.

Las autoridades y la propia sociedad civil utilizaban este lugar tanto para llevar a cabo convivencias, como para organizar una gran variedad de festividades, siendo común el ver a los jóvenes disfrutar de sus bancas de cemento, a los pequeños divertirse en sus juegos infantiles, y a grupos de muchachos organizarse para realizar tardeadas musicales armonizadas con el toque de guitarras y la voz modulada y educada de aficionados del canto.

 

El Gral. Lázaro Cárdenas del Río en Jaumave

En 1934, como candidato a presidente de México, llega a Jaumave el general Lázaro Cárdenas del Río, postulado por el Partido Nacional Revolucionario, siendo Jaumave y por ende el IV Distrito, seleccionado como parte de su la ruta de campaña y proselitismo del general, en donde fue recibido por hombres destacados de la región como lo eran el señor Hermenegildo García Reyes y el C. P. Rodolfo Cervantes Álvarez, entre otros, quienes organizaron una gran recepción para manifestarle su apoyo, ofreciéndole un gran festejo, dentro del cual se presentó la actuación de una pareja de bailadores, la cual ejecutó el tradicional “Jarabe Tapatío”, siendo la joven una bella damita que lució al bailar unas grandes trenzas, las cuales despertaron la curiosidad del distinguido visitante, por lo largas, hermosas y bien cuidadas que estas trenzas se encontraban. La señorita era originaria de Tula, Tamaulipas, en donde horas antes había sido coronada como la Reina de las Fiestas de dicho Pueblo, siendo su nombre Domitila García Ruiz.

El general atraído por una intensa curiosidad no quiso quedarse con la duda, por lo que pidió, al terminar su participación, a la dama, que se acercara para cerciorarse que no eran postizas, lo cual, con el beneplácito de la concurrencia constató. Tiempo después, ya siendo presidente de México envió como regalo, un traje completo del jarabe tapatío, a la agraciada damita.

 

Se va el Kisco

Desafortunadamente, en 1982, una tormenta tropical nacida en el Océano Atlántico llegó a penetrar con sus ráfagas de viento y lluvias hasta Jaumave, y logró echar abajo al Kiosco, cuya estructura era frágil y no estaba preparado para sufrir la embestida de ese tipo de fenómenos. Al irse el kiosco con el viento y la lluvia, se fue consigo un mundo de recuerdos. En aquel entonces el alcalde era Hipólito Martínez Maldonado.

Es de destacar de que en el afán de recuperar ese kiosco que ya es parte de la historia de Jaumave, se ha constituido, para reconstruir este ícono, un patronato, el que se integra como presidente, Filemón García Maldonado; Como secretaria, Gricelda Vázquez; y tesorero, Jaime García Maldonado, quienes buscan lograr que todo el pueblo de Jaumave, se sume a este importante proyecto que sirva para revivir una importante obra histórica y turística.

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