Desde Tamaulipas a la Corea del Sur Vanessa Imairany Aguillón un ejemplo de perseverancia.

Desde Tamaulipas a la Corea del Sur Vanessa Imairany Aguillón un ejemplo de perseverancia.

Representa a México en el “Korean International Culture and Education.”

Después de más de año y medio de buscar la forma de acudir a Corea del Sur, de ver cómo puertas se le cerraban y de haber hecho varios intentos por cumplir sus sueños, finalmente Vanessa Imairany Aguillón logró su meta al ser representante de México en el Korean International Culture and Education, junto a 500 estudiantes delegados de todo el mundo.

Su historia de perseverancia, bien se podría encontrar como la definición de esta palabra en el diccionario, porque a pesar de dominar el inglés, el coreano, el japonés,el chino mandarín y el español, haber hecho todo para asistir en por lo menos dos intentos, no fue hasta que logró esta invitación a participar en este evento, que realmente vio los frutos de su determinación.

Con un deseo sencillo, pero un gran corazón

De Altamira, Tamaulipas, esta egresada de la Universidad Tecnológica de Altamira, nos comparte que siempre le llamó la atención la cultura tan diferente que existe entre Corea y México; además, el lugar y todo en general le parecía fascinante, esto la motivó en aprender el idioma, a preparse para cualquier oportunidad acudir a alguna actividad escolar de ese país.

“Es muy triste que hagas todo tu esfuerzo y ver como se te cierran las puertas y no te ayudan”, dijo entre sollozos recordando el tiempo que pasó intentando hacer ese viaje.

Pero aun así y con la fe bien puesta en su objetivo, continúo participando en diferentes convocatorias hasta que se presentó la oportunidad, donde encontró el respaldo de sus directivos y del Gobierno del Estado que la apoyaron con este viaje.

“Yo quería ir a Corea de intercambio porque son considerados uno de los mejores sistemas educativos, por lo que busqué desde el 2017 una beca internacional que ofrece el Gobierno de Corea para Latinoamérica, pero ya se había pasado la convocatoria, por lo que, lo vuelvo a intentar en 2018, participando con otras dos compañeras de la escuela, pero no quedamos”, explicó.

Amairi dice que esta situación la desanimó mucho, pero aún así, se quedó con el deseo de participar, ya que como estudiante del último año de Técnico Superior Universitario, sentía que el tiempo para un intercambio se estaba agotando.

“Cuando veía convocatorias para Latinoamérica o Estados Unidos veía la manera de participar, pero siempre el tiempo me complicaba las cosas”, expresó.

En su búsqueda encontró la convocatoria para participar en el evento de educación donde debía preparar un tema para argumentar porque quería asistir.

“Me sirvió que de todas las veces que quise participar me dejaron experiencias, que utilicé para hacer mi escrito, que me permitió avanzar en el proceso para asistir”, explicó.

La siguiente dificultad a la que se enfrentó fue precisamente el no contar con los recursos económicos, para poder viajar hasta Corea del Sur.

“Teníamos que pagar todo, y eso me hizo pensar que no podría asistir a pesar de que me aceptaron de entre más de 5 mil participantes, quedé entre los 500 seleccionados de todo el mundo”, expresó.

 

El apoyo si llegó

Contar con todo el recurso económico fue realmente un reto que no veían como vencer, y al compartirlo con sus maestros y compañeros le recomendaron que dialogara con su rector en la UT Altamira.

“Era un tema fuerte, además, hablar del sistema educativo en México, sus problemas y compartirlo con los demás países, de cualquier forma lo contacté y le comenté de esta oportunidad”, explicó.

El rector después de recibir un correo muy entusiasta de Vanessa Imairany la citó junto con personal académico, para escuchar la propuesta y todo referente al evento, así como las universidades de Corea del Sur que participarían. El rector le aclaró que es el Consejo el que decide sobre la salida del dinero para este tipo de viajes y representaciones de la institución.

Vanessa Imairany, previo a recibir el apoyo tuvo que hacer una presentación de cómo sería su participación sobre el tema educativo.

“El reto es que el consejo te autorice y tendrás que hablar con el secretario de Educación, así me lo hizo saber el rector, hicimos una cita y acudimos, porque había que conseguir el recurso, mi familia también me apoyó”, expresó.

Su exposición convenció no solo al Consejo, sino también a las autoridades educativas, que únicamente le aconsejaron incluir en su exposición las cosas positivas que tiene el sistema educativo mexicano.

Aunque la respuesta tardó, si se dio la autorización para el apoyo económico que le permitiera viajar a Corea y cumplir su sueño no solo de conocer aquel país, sino de participar en un encuentro con cientos de jóvenes de distintas países.

K-ICE “Korean International Culture and Education”

Una vez superado el reto y ya estando en aquel país, Vanessa Imairany destaca que fue una experiencia muy impresionante, “Es un shock cultural, el orden y la limpieza con la que ellos viven”.

Dentro del evento participó con jóvenes de otros 4 países, por lo que tuvo que comunicarse unicamente en inglés.

Se organizaron trabajos en equipo y se dieron muchas dinámicas, “nos reuníamos para compartir las problemáticas de cada país con respecto a la educación y a la cultura cada uno leía su ensayo y los demás compartían como poder resolver las problemáticas, también tuvimos clases de coreano con estudiantes de Universidades de renombre en Corea como Korea University, Konkuk University y Kyunghee University (el presidente actual de Corea es egresado de ahí)”, indicó Vanesa Amairi.

De la misma forma tuvo la oportunidad de tomar lecciones de como ser un buen estudiante y muchos coreanos compartieron sus experiencias sobre como han salido adelante a pesar de que su sistema de educación es muy estricto y considerado uno de los mejores a nivel mundial.

Lo que tuvo un impacto muy grande en esta experiencia fue la posibilidad de visitar lugares como del Palacio Real Principal Gyeongbokgung de la dinastía antigua Joseon.

“Corea del Sur es un lugar hermoso se mezcla la cultura antigua y lo moderno, y este es un claro ejemplo, se encuentra en medio de la gran urbe de Seúl y de la naturaleza tan hermosa”, expresó.

Los organizadores del evento eran de Yakarta, Indonesia y los delegados fueron de 100 distintos países.

Vanessa, se siente agradecida por la oportunidad de cumplir su sueño agradece el apoyo que recibió de su escuela y de la Secretaría del Educación Estatal, de sus padres y su familia que siempre estuvieron ahí para fortalecerla.

“Yo les digo a todos los jóvenes que tienen un sueño que sigan adelante, que no se desanimen porque muy probablemente no salga a la primera, pero deben insistir, porque si siguen lo van a lograr”, expresó la joven altamirenses.

 

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