Juanito el atleta de Oro.

Juanito el atleta de Oro.

Ganó este año 3 medallas de oro en el Campeonato Mundial de Atletismo para personas con Síndrome Down en Madeira, Portugal

No son las 67 medallas de oro, ni las otras más de plata y bronce que tiene, no son los récords del mundo que ha roto, ni las marcas que ha impuesto en el atletismo para personas con Síndrome Down; es su corazón noble y feliz, lo que hacen a Juanito un atleta de oro.

Este tamaulipeco, nacido en la capital del Estado y el menor de nueve hermanos, sueña algún día ser entrenador de niños especiales y con ello regresar un poco de lo mucho que ha recibido en sus 26 años de vida y casi 15 de carrera.

Juan Daniel Rodríguez Mascorro, participa en competencias mundiales corriendo los 200 y 400 metros, además del salto de longitud, gracias a que dedica 5 horas diarias a la práctica y entrenamiento, logrando con ello romper marcas mundiales en actividades.

Entrena desde los 11 años y desde los 12 participa en competencias no solo regionales y nacionales, sino en encuentros internacionales, que lo han llevado a Europa, África y a gran parte del continente americano.

Pasión y felicidad.
Muchos triunfos ganados, con 85 medallas en total, la primera fue la medalla que ganó en Reynosa en 2005 en 100 metros, mientras que en la última competencia en Madeira, Portugal del 1 al 8 de octubre, obtuvo 3 de oro, en 200, 400 y salto de longitud, pero además impuso un nuevo récord del mundo en 200 y 400 metros.

¿No les dejaste nada Juanito?, si ganaron los demás, contesta con una sonrisa llena de orgullo.
“Me siento orgulloso de ser feliz y hacer lo que me gusta y seguir adelante”, así de sencillo responde Juanito a la pregunta de ¿cómo se siente con todos estos triunfos?

Además, anhela conocer algún día a su ídolo, el atleta jamaiquino Usain Bolt, y asegura que lo más emocionante cuando participan en una competencia y gana, es cantar el himno mexicano. “Es muy bonito, salen lagrimas”, comparte.

Juan Rodríguez Mascorro no ha recorrido solo este camino de entrenamiento y venciendo los obstáculos que la vida le puso y además de los que la sociedad le impone, ya que su familia ha estado siempre a su lado animándolo, su mamá es su principal impulso y sus hermanos.
“Ellos me dicen échale ganas, sigue adelante, tú puedes y sí, si puedo”, dice con una gran sonrisa.

La gente ve discapacidad nosotros oportunidad.
Su entrenador desde hace 9 años, Ángel Eliud Tovar Tinajero, nos asegura que Juanito entrena 5 horas diarias por lo menos 6 días de la semana y que a pesar de tener en este momento 4 récords del mundo en su disciplina, el reto no ha sido sencillo.

“La gente piensa que por ser un atleta con discapacidad, ya es muy fácil obtener los triunfos que Juanito ha alcanzado, pero la realidad es que no, estamos con un atleta de alto rendimiento, que igual invierte horas de trabajo, alimentación y por supuesto de dedicación para superarse todos los días”, afirmó Tovar Tinajero.

En este momento él (Juanito) ha ganado todo lo máximo que puede ganar en campeonatos del mundo, aún no llegan a los juegos paraolímpicos las personas Down, explicó, porque se considera que tendrían mayores ventajas sobre los débiles visuales o personas con otro tipo de discapacidad, pero ya se está gestando todo un movimiento para que participen.

El Ángel Tovar nos comparte que en este momento Juanito es el mejor del mundo, ya que tiene 4 récords, 100 metros, 13.80 segundos, 200 metros 28.97 segundos y en 400 metros, además de salto de longitud.

“La gente ve discapacidad y nosotros oportunidades”, afirma.
Explica que es difícil sobreponerse a la percepción de la gente que piensa que es muy fácil que él gane una competencia.

“No es fácil, se enfrenta con los mejores del mundo, hay atletas con síndrome Down muy buenos y cada día se están preparando más”, comentó.
Los muchachos dan todo lo mejor de sí, pero el reto es con gente que tiene que abrir los espacios, abrir las oportunidades, para que nos permitan trabajar al igual que una persona convencional.

“Que sean las mismas oportunidades para ellos, eso es lo difícil concienciar a las personas, porque ellos están integrados al 100 por ciento, ya demostraron que son capaces de hacer y lo que queremos es que así los valoren, no solo a Juan, sino para todas las personas con discapacidad”, expresó.

Menciona que han tenido que botear, como cuando acudieron a Sudáfrica, para competir en el Mundial, ya que pues fue un esfuerzo muy grande el poder trasladarse y participar en este encuentro.

Es importante que se vea todo lo que hay detrás de los triunfos, el entrenamiento, el esfuerzo, el apoyo de la familia, en este caso de la mamá que es parte de un solo equipo. “si la mamá no estuviera con él no trabajaríamos de la misma manera”.

Yo confío en Juan.
Francisca Mascorro, mamá de Juanito, nos comparte que extraña el día que no va al estadio, ya que todos los días durante estos 16 años no ha faltado un solo día a los entrenamientos de su hijo.

“Lo que vi desde chiquito, como el dice, que comenzó a caminar y como no había portón en la casa, se salía para la calle, corriendo, un maestro Arturo Cervantes, me dijo y lo llevé para que lo entrenaran, duró 5 años y ahora con el entrenador Ángel va para 10 años”, expresó.

Indica que siempre lo llevó a su escuela desde el Jardín de Niños, Escuela Primaria Alejandrina, la secundaria en el CAM Centro de Atención Múltiple Laboral y ahorita está en el bachillerato 271.
“Caminar con este muchacho es muy bonito, porque si un día no voy al estadio no me siento a gusto, me siento muy feliz con él, porque está haciendo las cosas que tiene que hacer”, comparte su mamá con una sonrisa en el rostro.

Menciona que sus demás hijos también apoyan a Juanito, y le dicen que siga adelante.
“Como mamá no es difícil, porque gracias a los maestros, el ha seguido en esto y, pues yo dije a este niño le gusta así que ha tenido que seguir adelante”, indicó la señora Francisca.

La situación económica no le ha permitido viajar a otros países en donde compite Juanito, solo en una ocasión a Portugal, pero asegura que las competencias locales, regionales y nacionales, no se las pierde.

Sí se puede.
Sin duda la constante en las historias de éxito es la pasión con la que se vive y con la que se hacen las cosas y Juan Rodríguez es una prueba de ello, por eso nos comparte para todos los tamaulipecos lo que se debe hacer para cumplir sus metas.

“Que le echen ganas, que sigan adelante, que ganen y dar su esfuerzo al 100 o al 110 como puedan, pero que sigan, sí se puede, yo sé”, afirmó.
Juanito agregó que su meta para el próximo año es asistir a Finlandia a la competencia Mundial y prepararse muy bien para en el 2020 estar en Turquía.

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