Abraham Chavarría García Un referee tamaulipeco de talla mundial.

Abraham Chavarría García Un referee tamaulipeco de talla mundial.

El Tampiqueño que sancionó 34 peleas de campeonato para el Consejo Mundial de Boxeo.

“Boxear es el arte de pegar sin que te peguen”, con esta frase nos recibe Abraham Chavarría García que a sus 93 años goza de excelente salud y de un orgullo por toda una vida llena de grandes momentos y éxitos que comparte con Somos Tamaulipas.
En su casa ubicada en Ciudad Madero, este tampiqueño habla sobre su vida como boxeador y como referee para el Consejo Mundial del Boxeo, actividad que le permitió compartir y conocer a figuras como Mohamed Alí y José Sulaiman, siendo este último el que lo invita a participar en el CMB.

Un inicio fortuito.
Abraham Chavarría García, a sus 17 años trabajaba en una mueblería de la localidad, donde su compañero era Enrique Mañueco “El Pato”, lo invitó a entrenar con él en las tardes tras la jornada laboral.
“Yo lo sentí como una distinción porque él era un tipo muy presumido siempre andaba muy arreglado para todo lo que hacía siempre estaba impecable, incluso para entrenar”, explica don Abraham.
Es así como empieza a practicar boxeo y a entrenar, pasando unos meses le avisan que le tienen una pelea de aficionados y que deberá subirse al ring.
“Yo me sorprendí y no quería ir, pero como él ya había empeñado su palabra, pues tuve que asistir y para sorpresa pues gané, después supe que “El Pato” había invitado a un promotor para que me viera pelear, que fue quien después a los 15 días me consiguió otra pelea”, indicó.

Todos tenemos miedo, los boxeadores no somos sobrehumanos, antes de subir al ring, así sea Julio César Chávez, es un nerviosismo que sentimos justo antes del encuentro, explicó Abraham Chavarría.
“Gané muchas peleas y la primera que perdí fue con ´Chico Mar´, y aunque había dicho que en la primera que perdiera ya no iba a regresar, la verdad es que ya le había agarrado el gusto”, afirmó.

Así continúo teniendo encuentros pugilísticos en la división peso Gallo, logrando 68 peleas y retirándose del boxeo cuando ya estaba en la división de peso Welter.
El retiro de Abraham Chavarría del boxeo llegó debido a que había cambiado de trabajo, estaba en una tienda de ropa fina, muy elegante y como los encuentros eran los sábados, pues había ocasiones que llegaba todo golpeado a laborar, entonces los clientes se empezaron a inquietar.

“Me decidí además porque me tocó pelear con un muchacho que se llamaba el ´Baby Tampico´, que venía invicto, nos metimos una ´porrisa´, llegamos al noveno round y yo le iba dando una verdadera paliza, pero no sé de donde me dio un golpe que me mandó a la lona, y así dos o tres veces más, lo que provocó que a los dos tres días sintiera que la cabeza se me movía y perdía el equilibrio al agacharme, el médico de la comisión de box me dijo que me olvidara ya de esto y yo definitivamente iba decidido porque había visto a otros compañeros terminar muy mal”, aseguró don Abraham.

Un referee de talla mundial.
Después de eso empezó a entrenar a dos o tres jóvenes más y al acudir a sus peleas los compañeros de la comisión de box le dijeron que no tenían referees, por ello se integró a esta actividad, sancionando cientos de encuentros locales.
Después empecé a subir y a subir en la importancia de los encuentros que me tocaba asistir, explicó, hasta que llegó el campeonato nacional que organiza el Comité Olímpico, ese era un encuentro único en la república, tenían todo lo necesario y de buen nivel.

En aquel momento José Romero Flores, que fue senador y dirigente de ferrocarriles, era el presidente de la Comisión de Box y pidió que fuera Abraham quien pasara como referee en este encuentro, lo que inició su carrera para sancionar peleas a nivel nacional.
En la Federación Mexicana de Box de Aficionados, es donde se inicia, en una época en la que todos los referees y jueces eran capitalinos, a este tampiqueño talentoso le dan su oportunidad.
“Empecé como profesional, me tocó andar de referee en cada campeonato nacional en diferentes partes de la república, y después de varias peleas, hubo una muy dura donde participó un negro americano, me tocó y estaba de invitado el señor Sulaiman, entonces le gustó mi trabajo, pero no me dijo nada, mandó un oficio a la Comisión de Box, donde hace referencia de mí como un referee con capacidades”, dijo Abraham Chavarría.

Es en Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde este destacado tampiqueño acude como referee a una pelea de Campeonato Nacional, y se encuentra nuevamente con el señor José Sulaiman, quien era el presidente del Consejo Mundial de Boxeo.
“Ahí si me paró el señor Sulaiman y habló conmigo, que le gustó mi trabajo, que era muy limpio, le voy a dar una oportunidad en alguna pelea de campeonato me dijo y se lo que agradecí, aunque realmente pensé que nunca iba a pasar porque realmente era una persona que veía muchos encuentros a nivel mundial como para que se acordara de mؙí”, explicó don Abraham.

Para su sorpresa, un domingo no mucho tiempo después al acudir al mercado con su esposa Sara, compró el periódico y cuál sería su asombro que se publicó una nota donde lo mencionaban como el referee de una pelea en Madrid, España.
“Pero yo dije, pues a mí nadie me ha mandado ninguna notificación, no por teléfono, ni nada, pero, pues era una nota que venía de México, como a los dos días me llega un telegrama, que si aceptaba, me reportara inmediatamente y, pues como iba a decir que no, que me voy a Madrid”, expresó con una gran sonrisa en el rostro rememorando ese momento.

Le fue tan bien en esta primera pelea del Consejo Mundial de Boxeo, que de ahí se fue a sancionar otra pelea a Venezuela, todas de campeonato hasta sumar 34 en total.

La última pelea que sancionó como juez fue en la Vegas, Nevada; un encuentro en el que participó Julio César Chávez, debido a que la Asociación de Box de Nevada exige que los referees sean de ese Estado, por eso cerró su participación como juez.
Don Abraham Chavarría tiene un gran recuerdo de encuentros donde hubo excelentes exponentes del boxeo en todo el mundo, promotores que apostaban mucho por este deporte y gente que vivía con pasión cada asalto.

El boxeo ahora.
Abraham Chavarría estuvo casado por 67 años con Sara, con quien procreó dos hijos y a la que se unió su vida desde los 17 años, “Ella tenía 16 y yo fui su regalo de cumpleaños”, comenta entre risas al recordar a la mujer que compartió su vida.

Hoy viudo y ya jubilado de Pemex donde trabajó por varios años, ve a la distancia como los boxeadores que ahora están participando en México y en el mundo no ven este deporte como antes, lo ven como un negocio redituable y no como un arte.
“El boxeo ya no lo veo, originalmente eran 8 divisiones, ahora como hay como 20 y como 70 campeones mundiales, sobre todo algunos muchachos que apenas empiezan les dan la oportunidad y ganan campeonatos, aunque a la siguiente pelea pierdan, ya no hay trayectoria, preparación, carrera”, expresó con tristeza.

Afirma que las fuertes sumas de dinero que hoy ganan los boxeadores, no tienen comparación con las carreras que hacían deportistas en otros tiempos y a los cuales no se les daban incentivos económicos tan grandes y en tan corto tiempo.
“Que bueno que les vaya bien, pero eso demerita el boxeo, porque el boxeo es un arte y debe ir avanzando y creciendo como deportista”, enfatizó don Abraham Chavarría.

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