Creación y pasión en el Cine desde Tamaulipas

Creación y pasión en el Cine desde Tamaulipas

Dante Silva Treviño, cineasta victorese muestra del talento tamaulipeco

Dante Silva Treviño es licenciado en Finanzas de 39 años, que nunca pensó que iba a encontrar su vocación y su pasión en el séptimo arte “el cine” que lo ha llevado a recibir el reconocimiento con sus primeros proyectos, como “Por lo que queda” (2015) o “El Sabor de los Nudillos” (2016).

Ahora encarrilado en nuevos proyectos y en la conformación de un largometraje, nos comparte como ha sido su experiencia en los últimos 2 años al transitar por diferentes festivales y muestras donde ha recibido excelentes comentarios y críticas.

Mostrar a Tamaulipas
El cineasta victorense va a realizar “La Tierra y La Carne” que es el guion ganador de la 18 Convocatoria de Proyectos de Cortometraje por regiones de IMCINE (Instituto Mexicano de Cinematografía), donde mostrará parte de la belleza de nuestro Estado.

“Este año estuve preparando el siguiente proyecto que es un guión que escribí en 2014, que lo dejé ahí, le di su empolvada necesaria y lo sacudí después para reactivarlo, me puse hacer la carpeta y lo ingresé al 18 Concurso Nacional de Cortometrajes y resultó ganador, por lo que en noviembre próximo lo estaré realizando”, compartió con mucho entusiasmo.

Nos explica que este corto mostrará la historia de un niño que vive en el campo con su abuela y su madre y dos hermanos, en un contexto tenso, pero desde el punto de vista inocente del pequeño, trama que justamente le remonta a su infancia donde la observación a profundidad de las cosas le permitió visualizar lo que hoy es su pasión.

“El niño está interactuando en esto dentro de un contexto difícil que se vive en muchas regiones del país, no solo en una en particular”, detalla agregando que se grabará en locaciones de Tamaulipas.

Este cortometraje también hará lo propio al participar en Festivales como los dos anteriores, con la colaboración e impulso del IMCINE.

Un poco de su historia
En la Cineteca del Centro Cultural Tamaulipas, personal del CUEC Centro Universitario de Estudios Cinematograficos de la UNAM dieron un taller e hicieron unos ejercicios, donde capturó su atención cómo una imagen en movimiento puede transmitir tanto.

No era sencillo tener un celular con cámara, antes eran handycams, así se aprende. Voy a empezar por lo más práctico que no cuesta tanto al guión, de manera empírica, empecé a escribir.

Comencé a leer guiones e intentar escribir algo, luego conocí a Salvador Aguirre, buen director mexicano ya reconocido, le mostré un guión que tenía, el me dio uno para ver como era, porque el que yo tenía estaba encaminado, pero no cumplía con todo lo que era el lenguaje del cine y su adaptación.

Después de cursar sus estudios en la capital del Estado, por motivos personales radica algunos años en España, para luego regresar y nuevamente involucrarse en el mundo de las letras y más que nada del guionismo para cine.

“Regreso y coincido con unos amigos que habían sido parte del taller de lectura de la universidad, ahora radicaban en Monterrey y ya tenían un par de cortos realizados, estaban un poquito más en el medio, y a partir de ahí empecé a escribir un guion porque voy hacer un corto”, indicó Dante Silva.

Estuvo como asistente de algunos de los proyectos de sus amigos en lo que preparaba los propios, hasta que se colocó como coordinador de la producción de un largometraje.

“Ya más de lleno y más formal, en un película financiada por el eficine en Monterrey”, expresó y agregó que posterior a eso regresó a Ciudad Victoria porque ya había hecho su primer corto, recordando que fue con recursos muy limitados, “con una cámara y una luz led, la disposición de todos los integrantes de ello y el buen deseo que saliera bien, así se hizo ‘Por lo que queda’”.

En 2014 tuvo la posibilidad de conocer a Jorge Michael Grau, excelente director y maestro en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), a partir de ahí le permitió tallerear el siguiente guion que fue “El sabor de los nudillos”.

“A parte en ese master class estaban unos compañeros, donde hubo una colaboración, de ahí vino una colaboración del cinefotógrafo Fito Torres, y preparamos el proyecto a través de una beca PECDA, que obtuve en 2014, realizamos el corto, en el que participa Noé Hernández, gran actor, doble ganador del Ariel”, comparte el cineasta victorense.

Recorrido por festivales
En el 2015 su primer cortometraje “Por lo que queda” gana el Festival de Cine en Tamaulipas que en aquellos años organizaba el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes ITCA, justo en ese año realiza el “Sabor de los nudillos”, su segundo corto.

“Para 2016 empieza un recorrido en festivales, el primero que ganó fue el Festival del Cine Latinoamericano de Dallas, compitió con cortos muy importantes, como ‘El Ocaso de Juan’ que fue ganador del Ariel ese año, sí fue una sorpresa yo no me lo esperaba”, expresó con gusto Dante Silva.

Posterior a eso vino el Festival del Cine de Bogotá, donde también gana una mención especial y en el Festival del Cine Internacional en San Luis Potosí de igual forma ganó, en el Festival de Cine de Torreón y ganó una mención honorífica en el Shorts México Festival Internacional de Cortometrajes, que es el mejor festival que hay en el país.

Cine desde Victoria
Como pensar que una persona de Tamaulipas pueda dedicarse al cine y que tan difícil es dedicarse a esta profesión, que por años tiene que ser con trabajo y esfuerzo para que pueda reflejarse en un resultado atractivo para quien lo ve.

“Sí es difícil, porque no hay los medios económicos, es caro hacer cine formal, cuando ya te decides contratar equipos técnicos, un buen cinefotógrafo, un buen sonidista, actores, hacer una buena labor de arte, diseño de producción, si tiene un costo significativo”, expresó

El guion, por su parte, es la esencia de una película, cuando está muy bien elaborada y muy bien fundamentada es casi tu biblia, siendo leal a él vas a encontrar mejores cosas, mencionó durante la charla.

“El trabajo del proceso con los actores, y la energía tiene mucho que ver, tu construyes personajes, los haces lo mejor posible, con sus motivaciones, con sus conflictos, bien armados, pero cuando trabajas ya con el actor viene la parte esencial, es el vaso que se llena”, expresó.

Pero todo tiene un costo que no siempre cubre la beca y es ahí donde los empresarios pueden participar, porque además apostarle a la producción puede traerles incentivos fiscales.

“El cine ya no es lo que fue en la época de oro donde sí había un retorno literal, donde el productor privado podía recuperar su inversión en un cierto plazo y además con una ganancia, hoy no pasa eso, sería mentir decirlo, pero si hay otras formas, a través de incentivos fiscales o de hacer una producción muy bien segmentada para cierto auditorio, que no está peleado con ganar dinero”, indicó.

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