Maribel López

Maribel López

Tejidos en manta, imágenes de Tamaulipas

Paisajes como El Peñón de Bernal o las olas en Tampico, así como ores y animales propios de la región, aparecen en los pequeños cuadros bordados en tela de manta que se realizan en el taller casero de la familia Coronado López en Ciudad Victoria.

Maribel López, tejedora artesana, desde niña estuvo inmersa en la naturaleza, pues su madre y su abuela fueron pioneras en la defensa de la misma. En su juventud trabajó en un jardín botánico, así que inevitablemente estaba en su destino reflejar, en algún momento, lo que siempre le había atraído.

Hace alrededor de 10 años inició esto que ahora se ha convertido en el proyecto de su vida, en el que deja sus esfuerzos y su compromiso a cada minuto. Para Maribel su satisfacción es dejar la flora, la fauna y los paisajes tamaulipecos convertidos en pequeños cuadros trazados con hilo y aguja.

En estos lienzos de manta, de no más de 20 o 30 centímetros, Maribel va hilando recuerdos, acontecimientos y visiones que están ligados a sus experiencias. Aquella flor, cuenta, crecía salvaje enredada entre los barrotes de la barda del patio de su abuela.

Lo que Maribel busca a la hora de plasmar sus paisajes y sus diversas imágenes es reflejar sus vivencias y sensaciones, y que quien observe los cuadros se sienta identificado. “Todo lo que hago con la aguja primero lo dibujo con cuidado”, narra, y entonces detalla que el primer paso es escoger el recuerdo, luego fijarlo en la mente, después intentar plasmarlo en papel y, posteriormente, en la manta.

“A veces cuando ya lo estoy pasando a la tela el dibujo se transforma. Aquí surge una ramita o una hoja, o por detrás se asoma otra flor o una piedra. Una no sabe cómo va terminar el dibujo final.”

El proceso, luego del dibujo y la planeación del diseño, consiste en escoger los colores. Casi siempre hay que pintar el hilo, porque no todas las veces el color que trae es el adecuado, y también deben buscarse las correspondencias, dice ella con el tono de quien conoce a fondo lo que hace.
Más adelante viene lo mecánico, la aguja en la mano y darle forma al dibujo, rellenarlo, delimitarle sus contornos, que cobre vida, comenta emocionada.

Maribel trabaja como si las piezas fueran para ella; por eso la calidad y la técnica están garantizadas con esmero en este trabajo tan detallado y colorido. “A veces hasta me da lástima venderlos, son tan propios que me cuesta que se los lleven”, concluye.

Author

Related