Rescata Rigoberto de la Viña Cantú, la historia petrolera de Reynosa en el libro “Relatos y Testimonios”

Rescata Rigoberto de la Viña Cantú, la historia petrolera de Reynosa en el libro “Relatos y Testimonios”

La historia de Reynosa está profundamente ligada a la industria petrolera, desde los albores de Petróleos Mexicanos cuando el presidente Lázaro Cárdenas del Río nacionalizó el petróleo en 1938 hasta nuestros días, el desarrollo de esta ciudad fronteriza no puede entenderse sin todo el capítulo petrolero como lo relata Rigoberto de la Viña Cantú en su libro “Relatos y Testimonios, mis raíces y mis andanzas por los caminos petroleros”.

Nacido en 1930 en Reynosa, el señor Rigoberto dedicó su vida laboral a Petróleos Mexicanos, y sobre todo al desarrollo de la vida sindical, y muchos años después de jubilarse, fue en el 2007 cuando publicó el libro que relata la historia de la industria petrolera en el norte de Tamaulipas.

El libro publicado en el 2007, representa un testimonio con valor histórico

“El objetivo del libro es dar precisamente testimonio de cómo nació el desarrollo petrolero en Reynosa, y a la par como fue creciendo la ciudad y que beneficios tuvo, porque los petroleros estamos orgullosos de todo lo que aportamos no solo para Reynosa y para Tamaulipas, sino para varios Estados del noreste del país, incluso a Texas, USA donde antes vendíamos  el gas que se producía aquí”.

Relata que fueron años dorados en la historia de Reynosa, cuando la producción de gas y petróleo acarrearon múltiples beneficios, como las frecuentes visitas de presidentes de la República, quienes en cada viaje dejaban instrucciones para nuevas obras en la ciudad.

De raíces españolas (Asturianas, específicamente) la familia de don Rigoberto se estableció en Reynosa, en 1833 para dedicarse a la agricultura y a la cría de ganado, con el discurrir del tiempo sus bisabuelos, tíos bisabuelos, abuelos fueron alcaldes y regidores de Reynosa, por lo que desde sus raíces, su vida siempre estuvo ligada a la historia de esta ciudad

Aunque su primer trabajo fue en la Oficina Intersecretarial de Gobernación, como uno de los encargados de contratar trabajadores mexicanos para que fueran a laborar a los campos agrícolas de Estados Unidos, en 1950 se le da la oportunidad de ingresar a Pemex como oficinista  de presupuestos.

Todos sus antecedentes y su vida, ligada a Petróleos Mexicanos, se relatan en el libro  donde se refleja pasajes históricos que van delineando el desarrollo de Reynosa, como un polo de desarrollo que generó y sigue generando economía para le región noreste de México.

“La sección 36 del Sindicato Petrolero se formó oficialmente el 29 de diciembre de 1948 con un importante número de trabajadores de planta principalmente del departamento de perforación y que casi todos venían de Poza Rica, más los primeros reynosenses que ya trabajábamos al servicio de Pemex”.

Y a partir de ahí se desarrolla una simbiosis entre Pemex y la ciudad de Reynosa, generándose un importante desarrollo al abundar el empleo, con una economía dinámica y autoridades de los tres niveles de Gobierno que empezaron a tomar más en serio esta ciudad fronteriza, lo que derivó en construcción de escuelas, hospitales, pavimentaciones y diferentes obras de infraestructura que elevaron el nivel de vida.

El libro también destaca la influencia positiva que producía el trabajo de los petroleros, “fue muy satisfactorio presenciar en las postrimerías del régimen del Lic. Miguel Alemán la inauguración de la primera refinería: la nueva planta Dobbs/Primaria en Reynosa. Una planta construida en tiempo récord con una capacidad de diez mil barriles por día, y se decía que le urgía al presidente inaugurarla antes de concluir su sexenio 1946-1952. Años después se amplió y modernizo para producir en 1985 una capacidad de destilación de crudo y líquidos de gas natural 20.5 mil barriles diarios”.

El libro además, rescata una serie de fotografías de los pozos, de las instalaciones de Petróleos Mexicanos, de reuniones de la vida sindical y política de Reynosa, convirtiéndose así  en un valioso testimonio histórico del noreste de la República Mexicana; por ejemplo se muestra una fotografía de la caseta de exportación de gas, ubicada en la colonia del Prado, que funcionaba cuando se le vendía directamente gas por tubería al Estado de Texas.

“Relatos y Testimonios”  también enlista a un sinnúmero de personajes  que contribuyeron a la grandeza de Reynosa, y de los que el autor del libro da cuenta destacando cada una de sus aportaciones, “porque no se puede entender a Reynosa sin conocer sus orígenes y su historia”, afirmó.

Pero Rigoberto de la Viña Cantú  ha preparado ya una segunda edición del libro, que consta de una ampliación  pasando de las 301 páginas a unas 428 páginas, aportando nuevos datos y más gráficas que enriquecen la primera edición.

“Me siento orgulloso de haber sido petrolero, y de haber formado parte de la vida sindical, de haber llegado a tener relación personal con líderes sindicales de Pemex como Heriberto Kehoe Vincent,  Óscar Torres Pancardo, Joaquín  Hernández Galicia y otros, y tuve trato con presidentes, por ejemplo cuando Luis Echeverría era candidato a la presidencia de México visitó Reynosa y yo le organicé una comida, después cuando fue presidente  visitó Reynosa, inaugurando escuelas y trayendo beneficios”.

De la Viña Cantú se encuentra realizando los trámites para preparar la segunda edición ampliada de “Relatos y Testimonios”, un libro que vale la pena conocer.

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