Tampico La joya del Golfo donde se combinan los negocios y el turismo

Tampico La joya del Golfo donde se combinan los negocios y el turismo

Tampico se ha convertido en una joya del Golfo de México que además de recibir turistas en Verano o en Semana Santa, los atiende  todo el año, porque cada vez que uno visita este puerto, se encuentra con nuevas plazas comerciales, restaurantes, hoteles y espacios recreativos que lo consolidan como uno de los destinos  más dinámicos de México.

El trato cálido de los porteños y ese toque especial que da una mezcla de gastronomía huasteca, contemporánea e innovadora, hacen que esta ciudad no sea igual a ninguna otra, pues se tienen las comodidades de las grandes urbes, la infraestructura de desarrollo adecuada y los placenteros paseos turísticos en sus lagunas, ríos, lagos, así como en la playa Miramar, impulsada como un destino conjunto de los municipios de Tampico y Madero.

Al llegar por aire, tierra o mar, el visitante se encontrará con todas las comodidades para disfrutar relajadamente de su estancia, caminar por las calles del renovado centro histórico, o encontrar un tranquilo paraje a las orillas de la laguna del Carpintero, comer en los restaurantes más tradicionales o ir de compras a uno de los  modernos  centros comerciales de esta ciudad.

Un paseo que los turistas no se pueden perder es el Paseo de la Cortadura: 1.3 kilómetros de paseo sobre un canal natural que cruza parte del centro, y que desemboca en la misma laguna del Carpintero. A bordo de pontones panorámicos, se recorre el paseo de ida y vuelta, mientras a las orillas se han acondicionado áreas de comida, bancas, juegos para niños, y demás espacios, como un teatro al aire libre. El Paseo de la Cortadura se puede recorrer tanto en los pontones, como a pie por las orillas, donde se puede topar con algunos pescadores tradicionales que extraen jaibas.

Otro punto imperdible es la famosa Plaza de la Libertad, con una clara arquitectura de influencia francesa, muy semejante a las calles y edificios típicos del puerto de Nueva Orleans, pero por si fuera poco a unos pasos de esta plaza se ubica la antigua Aduana Marítima, que por espacio de cien años de 1902 a 2002 fue la puerta de entrada de la mercancía traída por mar de todo el mundo para México.

La Aduana fue construida por órdenes del presidente Porfirio Díaz, quien mandó a traer los ladrillos rojos desde Inglaterra, la madera desde Luisiana y la herrería de París. Como resultado se construyó  un bellísimo edificio de corte europeo, que hoy en día se conserva en perfectas condiciones, que se puede visitar bajo la conducción de cualquiera de los  experimentados guías que relatan los pormenores de este sitio asentado a las orillas del río Pánuco.

Otro lugar para visitar es la Plaza de Armas, se puede admirar la Catedral de Tampico, un edificio histórico que comenzó a construirse en el año de 1841 bajo la supervisión de la Academia de San Carlos, y que fue concluido 32 años después, en 1872. Además, en 1888 fue colocado un monumental reloj inglés en su torre poniente.

La Catedral conserva su original estilo neoclásico y post-colonial, consta de tres naves y planta de Cruz Latina, en 1917, su nave central se colapsó a causa de un huracán, pero con la unión de autoridades, benefactores y habitantes en general, pudo ser reconstruida totalmente, y hoy se construye  sobre el centro del puerto, como símbolo de la unidad y el empuje de los tampiqueños.

Pero para quienes buscan de conceptos más aventureros le basta  una  visita a  la laguna del Carpintero, donde se pueden dar largos paseos a sus orillas o cruzar por un larguísimo puente panorámico. Allí se pueden practicar deportes acuáticos, subir a la tirolesa, hacer paseos a bordo de embarcaciones turísticas o contemplar la fauna local: aves, iguanas de todos los tamaños y los invitados principales “los temibles cocodrilos”, que pueden observarse sin ningún problema desde las orillas. Otros recorridos similares se pueden realizar en la extensa laguna del Chairel, otro punto que nadie se puede perder al visitar Tampico.

Es de llamar la atención la gran cantidad de espectáculos que se programan en este puerto, conciertos de rock, de salsa, de música regional, ya sea en el Espacio Cultural Metropolitano (conocido como el Metro), en otros foros, o desde luego, en las orillas de la Playa Miramar.

De la misma manera al desplazarse por las avenidas Hidalgo, Ejército Mexicano o Universidad, se tiene acceso a los más modernos centros comerciales, restaurantes de todo tipo, tiendas comerciales, cines,  bares, cafés y espacios culturales.

Es mucha la oferta de servicios que tiene Tampico, con al menos 5 mil 500 habitaciones en hoteles para todos los bolsillos y todos los gustos, además de las opciones gastronómicas que parecen interminables: pescados, mariscos, cocina internacional, cocina contemporánea, restaurantes de franquicia y el tradicional sabor de la cocina huasteca, como el restaurante “El Gran Pipian”, ubicado a unas cuadras del centro, donde cómodamente se puede disfrutar de una orden de cecina con enchiladas.

Si se va a Tampico solo se encontrará comodidad, lugares modernos, excelentes sitios para hospedarse, interesantes calles y rincones históricos que recorrer, pero sobre todo, una calidez y buen trato, típico de los porteños, a los que la naturaleza les ha regalado un lugar con bellísimos lugares paradisiacos y un amigable carácter para recibir a los visitantes.

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