Estudiantes del ITCM disminuyen impacto ambiental con Banco de Energía Reciclable

Estudiantes del ITCM disminuyen impacto ambiental con Banco de Energía Reciclable

Tras una investigación del impacto ambiental ocasionado por baterías de litio desechadas inadecuadamente en México, Jonathan Munive Sosa y Elisa Montiel Guerrero de Ingeniería Industrial en el Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, descubrieron que cerca del 30% son arrojadas al medio ambiente generando daños a la salud como esterilidad, problemas cardiacos, cerebrales e intestinales.

Desarrollar la innovación tecnológica y generar soluciones para problemas que acontecen en la sociedad y el medio ambiente, es uno de los principales motores para que estudiantes lleven a cabo grandes proyectos como “Checo-Charger”, un banco de energía que además de ofrecer mayor rendimiento, ayuda a disminuir la contaminación por estar elaborado con material reciclado. Esto le hizo acreedor del primer lugar en el XXVIII Encuentro Nacional de Investigación Científica y Tecnológica del Golfo de México, celebrado en el mes de mayo en el sur del Estado.

“El proyecto consiste en una necesidad inegable. Con base en investigaciones que realizamos de campo, de manera científica y de experimentación, decidimos enfocarnos en el abastecimiento de energía para los celulares. En el mercado ya comenzaban a lanzar productos que daban una o dos cargas pero a veces eso no es suficiente. Por ello surgió la idea de un producto que fuera ecológico, con todo reciclado, para que diera mayor capacidad o mayor número de cargas a sus productos”, dijo Jonathan Munive.

En la imagen se muestra activo el primer prototipo con más de 2 años de haberse elaborado a través de la materia Formulación y Evaluación de proyectos en el ITCM

En la imagen se muestra activo el primer prototipo con más de 2 años de haberse elaborado a través de la materia Formulación y Evaluación de proyectos en el ITCM

LOS ALCANCES DE CHECO-CHARGER

El alcance que tiene el banco de energía estándar es de 7 a 9 cargas, pero también han creado una versión “ruda” para días de excursión que alcanza cerca de las 15 cargas, ambos a través de un puerto USB.  Hacer un “Checo-Charger” estándar le lleva a Jonathan 4 horas en el diseño del circuito, las baterías y otros productos electrónicos reciclados.

“Cerca de un 92% de las baterías que obtuvimos de laptops desechadas funcionaron perfectamente , y para su protección son envueltas en silicón. Esta un poco rústico pero realmente es en la funcionalidad en lo que nos enfocamos. El más económico que es el estándar oscila en los 300 y 350 pesos”.

DE UN ACCIDENTE AUTOMOVILISTICO NACE CHECO-CHARGER

“La idea principal cuando hice este producto fue hace dos años a raíz de un accidente automovilístico que tuve donde me quedé en medio de la nada con mi hermano y un amigo. Apenas se ponía de moda la red 3G. Mi celular tenía pila pero no tenía señal y el de mi hermano aunque tenía señal no contaba con batería. Él se había lesionado, yo estaba lastimado del pecho y las costillas, todavía no estaban de moda los Power Bank y empecé a hacer prototipos; uno se cargaba con el movimiento de la mano, otro era solar, y finalmente pasamos con las pilas de litio. Checo-Charger”

Jonathan y Elisa han reciclado ya alrededor de 150 baterías de laptop que serían desechadas al medio ambiente, y se encuentran trabajando en la etapa de rediseño  ya que debido a la demanda que han tenido por parte de compañeros, familiares y amigos, confían en que podría llegar a comercializar su proyecto a nivel nacional.

Jonathan Munive Sosa y Elisa Montiel Guerrero junto a la Lic. Christina Guerrero y su esposo el Ing. Francisco Aguirre, asesores de “Checo-Charger”

Jonathan Munive Sosa y Elisa Montiel Guerrero junto a la Lic. Christina Guerrero y su esposo el Ing. Francisco Aguirre, asesores de “Checo-Charger”

“Queremos terminar los estudios y deseamos seguir comercializándolo. Hay que tener pasión por lo que uno hace, y claro que llegué a quemar bastantes cosas, esto se trata de un ensayo y error, pero ya cuando vez el producto final terminado es mucho orgullo sentir que uno aporta algo a la sociedad”, finalizó Jonathan.

CRISTINA GUERRERO, DOCENTE Y GESTORA DE PROYECTOS DEL ITCM 

“Uno de los objetivos primordiales en la formación de los ingenieros egresados del Intituto Tecnológico de Ciudad Madero es precisamente que desarrollen proyectos que se relacionen con el cuidado del medio ambiente, que tomen decisiones con un espíritu emprendedor, pero también comprometidos en el desarrollo sustentable. Se aplican herramientas que aprendieron a lo largo de la carrera siempre con un criterio ecológico. Este proyecto se relaciona con el ahorro de energía y tiene un impacto ambiental porque impide la contaminación de los cuerpos de agua. Una pila tiene un radio de contaminación muy amplio y es una manera de promover que se impida que prolifere más este problema, sobre todo en nuestra zona conurbada que está inmersa en un sistema lagunario, y esto tiene una repercusión muy amplia en el sector pesquero tanto para especies de agua dulce como de agua salada”

PARA MAYORES INFORMES:

jona_munive@hotmail.com

Por: Janice Orozco

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