María Luisa Guerrero Díaz

Profesión
Lic. Ciencias de la Comunicación

Partido político que representa
Partido Revolucionario Institucional

Cargo que desempeña
Sindica Segunda del Ayuntamiento de Reynosa

”Con voluntad, trabajo y talento a lo largo de nuestra historia hemos encontrado las opciones para salir adelante. Reynosa es grande y lo será aún más, por nosotros y para nosotros, en nuestro presente y en el futuro; decretado está”

Como una mujer empoderada, segura de sí misma a base de experiencias difíciles como el terremoto de 1985, es como se ve hoy María Luisa Guerrero Díaz. Nacida en Reynosa, Tamaulipas, hija de maestros considerados pilares de la educación en dicho municipio: el Profr. Gumersindo Guerrero García y María Luisa Díaz Álvarez(†), rememora: “mi formación la recibí de dos luchadores sociales, comprometidos por el bien común. A mi familia le tocó ser protagonista del desarrollo de la ciudad, por ejemplo, mi papá fundó gran parte de las escuelas en Reynosa, por su lado, mi madre fue un ejemplo de trabajo, de respeto absoluto hacia lo que somos, gracias a ella pude trascender y romper esquemas, mi madre nunca jugó un papel abnegado, no me esperaba con la comida caliente en casa, pero para mí era natural; mi madre me dio fortaleza y me permitió ver la vida de otras formas, recuerdo que ella siempre decía nosotros rompemos la norma”.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Iberoamericana en México, D.F., considera su profesión como lo más gratificante; desde los 15 años, cuando participó en su primer programa de radio, descubrió su gusto por los medios y decidió desarrollarse en ellos: “En el Distrito Federal tuve dos programas en la XEW, también participé en varios proyectos, como en la película ‘El Imperio de la Fortuna’, donde fui asistente de producción, además estuve en el servicio público, fui jefa de personal de un CONALEP en Santa María Aztahuacán”.

Teniendo lo que parecía un futuro prometedor, el histórico terremoto de 1985 impacta la capital del país, evento que marcó su vida y representó una encrucijada que la llevaría de regreso a su Estado: “El terremoto del 85 me hizo dimensionar la vida diferente, comprendí la existencia de otra forma, aparecieron herramientas que me transformaron. Fue una experiencia difícil, tuve la desdicha de perder amigos queridos, una etapa de mucha intensidad y reflexión. Pensaba que estaba destinada a quedarme en el D.F. pero regresé a Tamaulipas, al que amo y siempre llevo en mi corazón; luego en Reynosa se encadenaron los eventos que reactivaron mi pasión por el servicio público”.

Hoy, cuenta con una experiencia versátil como el haber sido miembro activo del Frente Juvenil Revolucionario, secretaria de Gestión Social de Comité Directivo Estatal del PRI en Tamaulipas, dirigente del Organismo Nacional de Mujeres (ONMPRI) en Reynosa y secretaria general del ONMPRI en Tamaulipas; también trabajó en el Instituto Tamaulipeco de Cultura, fue delegada de Migración en Talismán y Unión Juárez, Chiapas; formó parte del equipo fundador de la Universidad Tecnológica de Tamaulipas Norte y del Centro Cultural Reynosa; en la actualidad se desempeña como secretaria coordinadora del Código de Honor y Ética del CDE ONMPRI y es síndica segunda del Republicano Ayuntamiento de Reynosa 2013-2016.

“Mis prioridades como servidora pública es el desarrollo comunitario, tengo muy claro que conseguirlo nos va a permitir tener una sociedad más fuerte. Trabajo directamente en territorio, tengo mucha interacción con la ciudadanía, veo cómo la gente responde y aprovecha toda la oferta institucional que existe para su desarrollo. La clave es la comunicación, si logras generar un contacto con el ciudadano, involucrarlo en tareas comunitarias, que vea la relevancia de su participación en un esquema de corresponsabilidad”. Además expresa que el reto es lograr que las decisiones de gobierno puedan ciudadanizarse, esa es la clave para poder equilibrar el tema de comunicación entre sociedad y gobierno.

Profesionalmente, María Luisa es una mujer responsable y un quehacer claro: “todo el tiempo estoy creando proyectos y llevándolos a la práctica, soy parte comprometida en la formación de la gente, disfruto ser líder y me gusta estar entre líderes”.

En su vida privada ha formado una familia sólida: “Los amores de mi alma son mi pareja y mi hija”, expresa al compartirnos sobre sus seres queridos, “ellos me dan el equilibrio y las herramientas para complementar lo que soy, mujer y madre. En mi fase soñadora y artística, mi pareja me aterriza, me organiza y me arropa para seguir con esta función que me demanda demasiado tiempo”; su hija de 12 años es una niña segura, fuerte e independiente, a la que educa con libertad para que descubra su esencia y pasión, la cual expresa en el arte.

Concluyó haciendo énfasis en la igualdad de oportunidades: “En el tema de paridad doy este mensaje a las mujeres: La lucha por espacios nos ha costado muchos años, muchas dieron la vida por ello; debemos entender que ser mujer no basta, necesitamos ser mujeres preparadas, tener claro qué hacemos y porqué para poder capitalizar los espacios que nos serán destinados. Seamos congruentes, que nuestro mayor reto sea saber quiénes somos, qué queremos y luchar por ello”.

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