Elba Berenice Alvarado Quirozía Correa.De la Facultad de Medicina de la UAT en Matamoros

Elba Berenice Alvarado Quirozía Correa.De la Facultad de Medicina de la UAT en Matamoros

La belleza no está peleada con la inteligencia y muestra clara es la de Elba Berenice Alvarado Quiroz, quien pese a su gusto por el modelaje, un día de preparatoria decidió que la profesión que más le llamaba la atención era Medicina, por lo que comenzó a acercarse más a las profesiones de su mamá principalmente, quien es dentista, pero posteriormente definió su vocación que era la médico.

Recordó su ingreso a la Facultad de Medicina el 23 de agosto del 2010 y desde entonces -aseguró- fue enamorándose cada día más de esta  profesión, en donde ha destacado desde que inició, debido a su constancia y dedicación que la han llevado a participar en diversos concursos, congresos e incluso desarrollarse como instructora, gracias a su promedio.

Bere -como la llaman sus familiares y amigos- es una chica muy contenta con su profesión, dijo que al entrar a la carrera, si le parecían difíciles las materias troncales de anatomía, histología que son básicas para ir aprendiendo cada parte del cuerpo humano y sus complicaciones.
Su primer reto fue participar en el Congreso de Histología, logrando con su equipo el primer lugar, fue entonces cuando tuvo claro que “había nacido para esto”.

En el segundo semestre también participó en el Congreso de Morfología, alcanzando buen sitio, calificando en corto tiempo para desarrollarse como instructora de anatomía, durante el tercer y cuarto semestre.

Detalló que ser instructora consiste en apoyar al maestro, es decir “mientras el profesor explica su clase a los alumnos de primer y segundo, el instructor está explicando a los compañeros uno por uno, la práctica es decir cada hueso, músculos, arterias”.

Cuando se tienen metas específicas, no importa sacrificar tiempo ni diversión, por eso Bere aseguró que más que un sacrificio, estudiar para lograr ser una médico y especializarse en el área de … es un proceso que disfruta porque a final de cuentas podrá ayudar a mucha gente.

Tuvo que rodearse de compañeros que también se enfocaron en lo mismo, estudiantes sobresalientes que incluso entre ellos mismos competían por las mejores calificaciones.

Para quinto semestre, Bere dejó de ser instructora “empezaron las clínicas y no podía continuar apoyando la instrucción, porque quería enfocarme en aprender, en quinto semestre ya consultaba, porque mi papá me enseñó a consultar, él es catedrádico de el IMSS de práctica”, explicó.

Nuevamente en sexto semestre volvió a ser instructora, a la par que participaba en concursos de oratoria donde obtuvo excelentes lugares.

Participó en congresos locales, ”me gusta aprovechar el tiempo para aprender cosas nuevas, por eso procuro ir a todos los congresos y actividades que ofrecían”.

Antes de iniciar la carrera de Medicina, Bere se inclinaba por ser maestra aunque también le gustaba modelar, pero al cabo de los años se dio cuenta de su gran vocación por la Medicina, carrera a la cual le ha tomado gran amor, debido a la vocación de sus padres, principalmente su papá.

Bere recién concluyó su carrera e inicia en breve su internado, que concluye en el 2016, luego continuará con el servicio social, para poder ser médico general. Pero nos comentó que continuará preparándose posiblemente en Ginecología o Cirugía General.

“Me di cuenta que la Medicina es algo que me llena profesionalmente, es una carrera que se debe sentir y desempeñar con pasión y entrega”, concluyó

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